23 febrero 2012

Crisis

Saber los nombres de las cosas no significa saber lo que son
(Richard Feynman)

Quizás por mi afición a la lengua y la escritura —o sea, por simple voluntarismo— tiendo a alinearme con quienes defienden la capacidad ordenadora y creadora del lenguaje sobre la realidad. Es una tradición que se me antoja muy británica desde que la descubrí aterrorizado de pequeño en George Orwell y ya más joven leí a Terry Pratchett llevarla a las más altas cotas de diversión (1). Luego, claro, es un tema de discusión filosófica muy vivo a lo largo del siglo XX, pero son libros con una trama mucho menos entretenida.

Recordemos brevemente que en 1984 el Partido crea un nuevo lenguaje (newspeak) basado en el empobrecimiento progresivo del inglés (oldspeak) para controlar el pensamiento y asegurarse la obediencia y lealtad de sus queridos ciudadanos. Al mismo tiempo, disparan a la línea de flotación de la lógica con eslóganes del tipo "war is peace" —el doublethink permite asumir sin empacho que una cosa y su contrario son ciertas— y reescriben continuamente la historia para mostrar que esto siempre ha sido así. Especialmente didáctico es el interrogatorio a Winston en el que le explican claramente que cierto es lo que dice el Partido (el famoso "2+2=5").

En el multiverso del Mundodisco, el pensamiento y la palabra tienen literalmente poder creador, con erótico descacharrante resultado. Los dioses existen porque sus fieles creen en ellos, una nueva criatura puede aparecer con que a alguien se le ocurra nombrarla y es necesario aprender de pequeño a creer las pequeñas mentiras para ser capaz de mayor de creerse las grandes: Justicia, Deber, Misericordia —¿Amor?—.

Del mismo modo, creo que nuestra realidad puede crearse y destruirse con palabras. No defiendo en ningún momento la idea de legislar el pensamiento de la gente desde las definiciones del diccionario, añadiendo o quitando acepciones. El idioma es una herramienta común, flexible, de consenso en continua transformación y no se puede dictar. Los lexicógrafos se limitan a estudiar el idioma, no a inventárselo, como un botánico clasifica y describe las plantas que encuentra (en el caso de la RAE, probablemente las observa pinchadas con un alfiler a la luz de una vela y anota los resultados en un pergamino). Quienes creen que una asociación de ideas desaparece exigiendo a la autoridad de turno que borre la acepción recogida —el propio verbo "recoger" lo indica— pretenden proteger la cosecha de un bicho quitándolo de la taxonomía. Es el problema con los eufemismos, que un subsahariano levanta las mismas reticencias que un negro, y un lisiado difícilmente echará a correr llamándole minusválido.

Sin embargo, igual que la realidad moldea nuestra lengua, pues nombramos aquello que existe, también moldeamos la realidad al hablar, pues, como decía Machado, aquello que no nombramos no se ve. Terry Pratchett tiene claro que lo contrario también ocurre: otorgamos la existencia con el verbo, y basta como prueba toda la retahíla de dioses desde los tiempos más remotos. Lo que no deja de ser una bonita inversión de la creación cristiana en la que el verbo-dios crea todo: es el verbo del hombre quien crea un ser todopoderoso.

Intuyo así que el hombre genera ideas y cosas desde el lenguaje en un proceso complejo que no entiendo muy bien. A pesar de ello, creo que este proceso puede ser intervenido, no desde las alturas de un dictador, sino a través de una labor de zapa que excave por los intersticios entre la realidad y el lenguaje para dar luz a algo nuevo o modificar lo que tenemos.

Todo este rollo viene porque sospecho que la actual crisis, más allá de su dimensión económica, es en realidad ideológica. Es decir, de lenguaje. No padecemos un bache, sino que la crisis es la culminación de un largo camino en el que la batalla del discurso ha sido ganada hace tiempo por el capitalismo despiadado del neoliberalismo. El discurso en la política y demás poderes es único, amplificado alegremente por los medios, ese cuarto poder que en algún momento creímos que trabajaría para la ciudadanía. Hay que hacer lo que hay que hacer, repite sin atragantarse lo más mínimo en la tautología el gobierno de turno, como si la política no fuera replantearse el mundo que queremos y al menos elegir entre una gama de opciones.

El discurso triunfa porque está planteado en unos términos a los que resulta muy complicado oponerse. Sobre ello, entre otra cosas, reflexionaba Emmánuel Lizcano en Metáforas que nos piensan. La crisis es en primer lugar un fenómeno natural al que es imposible oponerse, como un terremoto; luego es una epidemia que se contagia y precisa de inyecciones de dinero. ¿Con qué cara negarle el rescate de un país a la deriva? O, saliéndonos de la crisis, ¿cómo estar en contra del desarrollo o el progreso económico? O, cambiando de registro, ¿cómo estar a favor de la piratería?

La falta de alternativas se siente cuando la más alejada oposición se atreve a hablar de "desarrollo sostenible" frente al modelo actual. Si podemos usar la misma palabra añadiéndole un adjetivo, tan en contra del sistema mismo no estaremos. Si no tenemos un problema de crecimiento, sino con el crecimiento mismo, tendremos que buscar otro término para otra realidad.

Habrá quien opine que no hace falta cambiar de palabras, que lo que hay que cambiar es su significado, que progreso, por ejemplo, no significa más que avanzar en una dirección y que basta con modificar la brújula para que el progreso cambie de rumbo. Yo creo que en una batalla de fuerzas tan desiguales, el enfrentamiento directo tiene pocas opciones de éxito. Como Lawrence de Arabia, se trata de buscar un cambio de perspectiva que haga de la plaza defendida un lugar inútil.

Cuando el 15-M —sea lo que sea eso— asegura no ser ni de izquierdas ni de derechas no es por falta de ideas, sino por considerar que ambos son discursos superados y fracasados (al menos para nosotros, para algunos ha sido un éxito incontestable). Lo que no quiere decir que no haya propuestas válidas en la izquierda o la derecha, sólo que como bloque no hay quien se lo trague. En este aspecto ha sido muy inteligente el 15-M en su esfuerzo por huir de las etiquetas, del enfrentamiento (que no del conflicto), para mostrar un espacio común en el que crear a partir de lo que nos une, en vez de debatir, como siempre, de lo que nos separa. Si la plaza está tomada por la policía, en lugar de enfrentarse a ellos para entrar, se cambia de lugar. Será por plazas. En definitiva, no es que no queramos aceptar las reglas del juego, es que no aceptamos directamente que la partida sea al juego que nos proponen (2).

Es lo que he echado en falta, poniéndome exquisito, en las protestas de Valencia encabezadas por el IES LLuís Vives de los últimos días, la frase integradora que recuerda a la policía que es pueblo y los manifestantes sus aliados, no sus enemigos, como tristemente cree el jefe de policía. Menos trinchera y más pasos a un lado en vez de al frente.

Es difícil salirse de lo ya pensado y transitar nuevos caminos. Como escribió Tony Judt, la mejor manera de medir el grado de esclavitud en el que una ideología mantiene a un pueblo es la incapacidad colectiva para imaginar alternativas. Nos cuesta horrores imaginar una sociedad distinta, pero no renunciemos a ella. Aunque costará, hay que hacer caso a Ángel González:

Habrá palabras nuevas para la nueva historia
y es preciso encontrarlas antes de que sea tarde.

Ya se ven algunos pasos en esta búsqueda. Destaca por ejemplo la recuperación del concepto de isegoría(3) como el derecho a intervenir en el discurso público en igualdad, frente a la mera igualdad de los votos (leyes electorales a medida a un lado). Encontramos asímismo la recuperación de procomún(4), aquello que pertence a todos sin ser público, es decir, del Estado.

Exploremos la realidad para recoger palabras nuevas con las que construir la nueva historia.

Notas:

1. Alguno pensará que es un orden de lectura un poco extraño. En efecto, a menudo errático, he leído libros de adultos en la niñez y libros infantiles en mi etapa adulta, pero es otro tema.

2. Perdonen que esté tan pesado con los enlaces a Fuera de lugar, pero es que Amador Fernández-Savater es una de las personas que mejor está pensando el 15-M. Pagaría por verle discutir con su padre, que en cambio parece comprender poco. Quien tenga tiempo puede pasarse por su entrevista para 15M.cc.

3. A manejar con cuidado. Antonio Elorza parece sugerir hacia el final que los intereses políticos y económicos censuran e impregnan toda la comunicación, salvo El País, resistente ahora y siempre al invasor.

4. Hacia el final se le va un poco con el rollo de utilizar el aire para enviar ondas cancerígenas con rendimiento económico, pero parece que no es fácil ser filósofo y mantener el rigor científico.

06 febrero 2012

Neorefranes

Tras los pasos del cometario del Molino de Ideas, pierdo el tiempo (¿quién dijo trabajo?) descubriendo neorefranes con su mezclador de refranes. Dejo aquí algunas de las perlas encontradas.

  • aunque la mona se vista de seda no le mires el diente
  • donde fueres haz lo que deseas
  • todos los caminos llevan a otro clavo
  • el pueblo unido jamás será tres meses de infierno
  • las desgracias nunca vienen muy pequeño
  • de tal palo tal la fuerza
  • no es oro todo lo que puedas hacer hoy
  • el diablo está en la viña del Señor
  • Dios los cría y el santo desconfía
  • cualquier tiempo pasado fue caro
  • si no lo veo aquí te mato
  • el pez grande se come al gato
  • si te he visto únete a él
  • de noche todos los gatos son todos
  • la unión hace la cabeza caliente
  • hasta el rabo amanece más temprano
  • el miedo es poco mordedor
  • rectificar es de bollos
  • si te he visto andamos
  • culo veo vive el hombre
  • culo veo sueños son
  • ¿no querías caldo? te sacarán los ojos
  • no hay mal que sobre
  • quien bien te quiere justifica los medios
  • el que no llora ha escampado
  • errar es mejor (que bien podría ser el nuevo lema de este blog)
  • nadie da duros al monje
  • lo difícil no es llegar, es ser agradecido
  • si no puedes con el enemigo aquí te mato

Yo no sé cómo esto no ha sido TT.

26 diciembre 2011

Tíos

Me encuentro con un amigo en la noche del 25. Le pregunto qué tal la comida de Navidad y me dice que bien, que se ha pasado toda la tarde intentando explicarle a sus tíos carcas qué es el 15-M. ¿Ah, sí? Yo me he pasado toda la tarde intentando explicarle a mis tíos progres qué es el 15-M.

Quizás eso es el 15-M.

21 diciembre 2011

Literatura y piratería

Escribir "arte" solo sirve como escaparate, para darte a conocer y ganar prestigio y que entonces empiecen a llamarte para colaborar en periódicos y revistas y conferencias y demás parafernalia y poder tener un sueldo mensual, con un poco de allí y otro de allá, medianamente digno. Sé "de primera mano" que casi ningún escritor vive de la novela (o poesía o lo que sea) con ese 10% (si llega) por ejemplar vendido al que habrá que restar agentes y similares (todavía más intermediarios, además de editorial, distribución, librero...). Por si fuera poco, muchos denuncian, con la boca pequeña, aquí todo el mundo pasa de follones y juzgados, que la editorial les chulea con el número de ejemplares vendidos, para pagarles todavía menos. Al estilo de lo que contaba Hernán Casciari en su TED: resulta que en un par de librerías de confianza ha vendido el 90% de lo que asegura su editora que ha vendido en toda Argentina y no tiene acceso a las cuentas oficiales. La solución de Hernán, que ya es medio conocido y está en internet desde los albores de los blogs, ha sido montarse su propia editorial en la que da el 50% del precio de venta al escritor. O como hacen Amazon o iTunes cuando editan directamente libros o canciones, que pagan un 70% al autor.

Olvidan a menudo los autores que las leyes de propiedad intelectual nacieron para protegerles de los abusos de editores, no de su público. Es decir, para evitar, en la medida de lo posible, que un tío se haga rico con su trabajo sin que ellos vean un duro. Pero ahí siguen muchos, llamando de todo a quienes se interesan por su obra y alabando el duro trabajo del chulo que les "protege".

Mientras, nadie parece valorar el hecho de que nos acercamos cada vez más al sueño del acceso gratuito y universal a la cultura. Luego habrá que ver cómo conseguir que los creadores puedan intentar vivir de su trabajo, pero no podemos seguir basando el negocio en el control de la escasez y las ventanas de negocio cuando todo está disponible a un clic con un coste despreciable.

En fin.

15 noviembre 2011

B de burro

Entro en B de Books (el nombre merece una colleja) tras la lectura de un artículo en prensa loando su iniciativa de libros electrónicos baratos, sin DRM y "en menos clics". Pincho en el primer libro que aparece en portada y me redirige a la página principal de otro portal. Extraña manera de ahorrar clics. Pincho en otro destacado de la portada, un libro de Alberto Vázquez-Figueroa anunciado a 3,99€, y me redirige a una tienda que lo vende a 7,50€ y con DRM. Y así es como en un minuto me he visto decepcionado en todas mis expectativas.

Luego algún jefazo encontrará inexplicable que el libro electrónico español no despegue, que le coman el mercado Amazon o la piratería.

Actualización: una semana después, parece que me han escuchado y ya no cometen estas torpezas. Habrá que darles otra oportunidad.

20 mayo 2011

Concentración acampadaparis: recuento

Siempre he sido muy fan del Manifestómetro, así que no podía dejar pasar una oportunidad para rendirles un pequeño homenaje. Esta tarde había una concentración convocada frente a la embajada española de París como espejo de las de nuestra madre patria. A ojo yo diría que había como doscientas personas, pero por si acaso me he ido al Google Planimeter a medir un poco. Ya, para superficies pequeñitas no es muy fiable. Algo es algo, oigan.


O sea, unos 136 m2. En ese espacio y según las personas por metro cuadrado, caben los siguientes manifestantes:

136 m2 * 1 pers/m2 = 136 manifestantes
136 m2 * 2 pers/m2 = 272 manifestantes
136 m2 * 3 pers/m2 = 408 manifestantes
136 m2 * 4 pers/m2 = 544 manifestantes

Teniendo en cuenta que aquello era una concentración y la gente estaba apretadilla pero sin agobios, yo apostaría por las 3 personas por metro cuadrado. Es decir, que allí había unas 400 personas. Hay fotos de control que subiré en otro rato.

19 mayo 2011

Seamos poco prácticos

Una vez más nos vemos con la difícil papeleta de resumir cuatro años en un voto, de meter todos los matices, los apoyos y las disensiones en un sobre y desear que el mensaje llegue a su destinatario. Es tanto lo que quiero expresar y tan exiguo el espacio que me dan... Al echar el voto al correo desde mi naufragio parisino me he sentido más que nunca arrojando una botella al mar.

Afortunadamente, no vivo en una lógica binaria. Para expresar mis ideas no solo puedo elegir entre Guatemala y Guatepeor. Espero que en el futuro encontremos una forma de democracia en la que sea más fácil hacer oír nuestra voz. Por el momento, el domingo hay unas elecciones y yo he decidido acudir a las urnas sin miedo y sin taparme la nariz. O con una pinza pequeñita. Porque el motivo para participar en la democracia no puede ser el miedo ni el asco. Si queremos construir un mundo mejor, hay que hacerlo desde la alegría, la esperanza en un futuro más amable. Quizás la utopía sea inalcanzable, pero extendamos los brazos hacia ella. Que aunque sea sirva de rumbo.

Por eso, yo, que vengo de un pragmatismo científico, ahora me lanzo al voto inútil: votar en conciencia, no renunciar a nuestras ideas y sobre todo no aceptar la realidad como un ente inalterable. Nuestra sociedad se puede cambiar y el primer paso es recuperar la dignidad para decir que queremos hacerlo. No escucharé a todos aquellos que dicen hacer lo que hay que hacer, que las cosas son así y no pueden serlo de otro modo. Seré ingenuo, perseguiré sueños. Seré poco práctico.