30 enero 2007

Nunca ganaremos el Mundial

Bueno, sí. Ya lo ganamos hace dos años. Quiero decir que así no hay forma de ganarlo. Primero, porque la selección se ha desdibujado terriblemente: ya no es aquel equipo que arrollaba a cualquier rival dando una lección de juego. Pasó apuros en todos los partidos de liguilla (vale, contra Qatar no, pero no creo que eso cuente) y perdió en cuanto se le puso un rival serio por delante. Y no porque el rival fuese mejor, sino porque prácticamente en cada jugada los españoles se demostraban inferiores, defendiendo débilmente y con grandes problemas para encontrar la portería contraria en el ataque. A pesar de todo, consiguieron clasificarse para los cuartos de final. En la última posición del corte.

En segundo lugar, la mala suerte de cruzarse con el organizador del Mundial en la eliminatoria: o le das un repaso inapelable o, como la cosa esté igualada, llevas todas las de perder. Así fue. Aun con los mismos problemas de los partidos anteriores, España consiguió mantenerse en el cogote de los alemanes durante todo el partido, llegando a empatar a falta de poco menos de diez minutos para el final. Ahí se acabó todo. Si los árbitros ya habían sembrado dudas sobre su imparcialidad con algunas decisiones que mostraban un sospechoso doble rasero, los últimos minutos fueron un despropósito: dos exclusiones rigurosísimas (sobre todo teniendo en cuenta lo que se había visto en el área contraria) para nuestra selección que supusieron jugar con uno menos el final del partido, un penalti clamoroso que no ven, una increíble falta en ataque cuando España luchaba por ponerse por delante y, ya el remate, se inventan un lanzamiento de siete metros cuando Alemania tira fuera lo que podría haber sido su último ataque.

Es muy loable la lucha contra el dopaje, pero también debería aplicarse a los jueces, que en deportes como el baloncesto, el balonmano o (incluso) el fútbol a menudo tienen más protagonismo del que sería deseable.

Para rematar la faena y asegurarse un buen rebote, nada como echar un vistazo al tratamiento que se le da en los medios. ¿La última página de deportes cuando eliminan a la vigente -hay que aprovechar los cuatro días que todavía quedan para decirlo- campeona del Mundo? Por ejemplo, el telediario de Gabilondo, que se supone alternativo: introduce la sección deportiva con un comentario sobre la polémica eliminación de la selección de balonmano; Manu Carreño contesta que sí, pero que antes va a hablar de Ronaldo. De Ronaldo y de Ronaldinho y de Lopera y de Rijkaard y... al final, unos diez segundos en los que simplemente repite el titular añadiendo que caímos frente a Alemania. Cómo queremos ser una potencia en nada si no existe más entretenimiento que el fútbol.

24 enero 2007

Introducción al mundo laboral

Ha llegado a mis manos un fantástico documento de la asignatura de 4º de ESO Transición a la Vida Adulta (o algo así: en mis tiempos no había de eso) en el que, prácticamente por primera vez, tratan un tema útil e interesante: la búsqueda de empleo. Por fin se dejan de chorradas sobre cómo lavar la ropa, qué limpiacristales es mejor o si se puede fregar el parqué, y dan a los chavales ciertas nociones sobre dónde buscar trabajo, cómo redactar el currículum vitae y qué hacer frente a una entrevista de selección. Hasta ahí, irreprochable.

Metidos en harina nos encontramos alguna que otra perla:

Todo un detalle que conviene aclarar a las futuras candidatas para que sepan a qué mundo salen.

Más adelante, después de haber estado dirigiéndose al lector constantemente como hombre, te avisa de una posible pregunta que te pueden hacer en una entrevista:

No vaya a ser que no te dé permiso y estemos haciendo el tonto. O a ver si resulta que eres un julandrón, que te noto algo raro.

06 enero 2007

Cosecha de Reyes

Reyes 07

Ya sólo falta ser capaz de aguantar hasta después de los exámenes para meterle mano. Desgraciadamente, la tentación es fuerte y la carne es débil.

01 enero 2007

Propósitos para el nuevo año

O propósitos de Año Nuevo:

  1. Escribir por aquí al menos una vez a la semana.
  2. Volver a escuchar alguna novedad musical todos los meses manteniendo la investigación retrospectiva.
  3. Aprender francés. El idioma, degenerado.
  4. No volver a probar una gota de Dyc. Eso no es whiskey.
  5. Realizar alguno de esos planes que siempre se quedan en el tintero.
  6. Tener (¿más?) sexo. Con mujeres a ser posible. En realidad esto estaba incluido en el punto anterior.